Lessons from the First 30 Days Being a Tech Leader
Reflexiones sobre los primeros 30 días como director en una entidad bancaria, el cambio de perspectiva de IC a líder y balancear estrategia con ejecución.
Durante años, trabajando en Amazon, Microsoft y antes, cometí un error: subestimé el rol de los directores y VPs.
Desde la primera línea operativa, es fácil pensar que el trabajo real está en ejecutar, resolver y sacar adelante el día a día. Yo pensaba así. Veía a muchos líderes como figuras lejanas, más conectadas a números que a las personas, y asumía que su trabajo consistía “solo” en mantener el rumbo y corregir desvíos.
Hoy, después de mis primeros 30 días como director en una entidad bancaria, puedo decir que estaba equivocado.
Ser director ha sido una de las tareas más exigentes que me ha tocado vivir en 15 años trabajando en tecnología. No solo por la cantidad de información que hay que procesar, sino por la calidad del juicio que exige: conversaciones difíciles, cambios constantes de contexto, negociación entre áreas, manejo de dinámicas organizacionales y el reto permanente de balancear estrategia con ejecución.
Uno de mis mayores aprendizajes en este primer mes ha sido entender que el liderazgo no te aleja de la realidad: te obliga a verla desde más ángulos al mismo tiempo. Ya no estás en el detalle del script o del código, pero entras en otro tipo de complejidad, una mucho más ambigua y muchas veces sin manual.
También he tenido suerte. Me he encontrado con excelentes líderes en mi equipo, personas con ownership, criterio y disposición para alinearse a una visión construida desde las necesidades del negocio. Eso acelera el aprendizaje y hace más sólido el camino.
Además, un buen amigo me dio un consejo que me ha servido mucho en esta etapa: enfocarme en datos y hechos. Ese hábito, que aprendí muy bien en Amazon, me ha ayudado en estos primeros treinta días a escuchar más, no prejuzgar, entender mejor, abrir líneas de comunicación con mi equipo y empezar a esbozar la estrategia del área.
Si alguna vez, como IC, has pensado que los roles de liderazgo son más sencillos de lo que parecen, mi experiencia hasta ahora dice lo contrario. Cada posición trae sus propios trade-offs. Y aunque el líder no siempre esté en el teclado resolviendo el detalle, enfrenta retos distintos, con más ambigüedad y con un impacto mucho más amplio.
Estos primeros 30 días me han dejado, sobre todo, una lección de humildad. Ya les contaré cómo van los siguientes treinta.
Que la fuerza nos acompañe!